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Producto Interno Bruto (PIB)/ Crecimiento

Publicado en Empleo y Trabajo, Flujos Financieros en abril 2nd, 2013 by

¿Qué es lo que cuenta, lo que no cuenta, quién cuenta y para qué se utiliza esa información? Después de una introducción básica utilizando las secciones del video ¿Quién cuenta?, en esta sesión se analizó la situación actual de la contabilidad del ingreso nacional, las mejores preguntas que podrían hacer las feministas y las mejores estrategias a seguir. A continuación incluimos un resumen preparado por el personal de AWID sobre los aspectos tratados en la sesión de la caja de herramientas para una economía feminista “Producto Interno Bruto (PIB)/ Crecimiento” durante el Foro AWID 2012.

Presentadora: Marilyn Waring (Auckland University of Technology)

Marilyn Waring es una activista feminista y economista política neocelandesa. Fue electa parlamentaria a los 23 años y presidió la Comisión de Cuentas/Gastos Públicos. Su obra “Si las mujeres contaran: Una nueva economía feminista” (original: Counting for Nothing/If Women Counted) es un clásico de la economía feminista. Se puede encontrar más información y antecedentes de la vida y la obra de Marilyn en la película Who’s Counting? Marilyn Waring on Sex, Lies and Global Economics (sólo en inglés).

Las diez cosas principales que deberías saber sobre el Producto Interno Bruto

1. El Producto Interno Bruto (PIB) es la principal herramienta utilizada para medir el crecimiento económico de un país, y los inversores lo tienen en cuenta para decidir cómo/dónde y si invertir o no.

  • En teoría, el PIB es una forma de medición universal elaborada para comparar entre sí a los países del mundo y determinar su potencial relativo de crecimiento.
  • El PIB también es un factor importante que se utiliza como dato para la toma de decisiones políticas estratégicas en cada país.

2. El sistema por el que se mide el PIB – que se conoce como contabilidad del ingreso nacional – permite medir como “crecimiento” incluso actividades que no reportan ningún beneficio real a la comunidad o al país.

  • El PIB sólo mide el valor monetario de los bienes y servicios, y tiene en cuenta dónde se genera y se gasta el dinero, ignorando el valor que aporta el trabajo no rentado (que por lo general hacen las mujeres)
  • La contabilidad del ingreso nacional no tiene columna del “debe” por eso toda actividad que se realice a través del mercado se considera buena para el crecimiento.

– Si un barco petrolero recoge su carga en Alaska para irla descargando por la costa y luego desecha el petróleo volcándolo en un contenedor, hace un aporte moderado al crecimiento. Pero, por ejemplo en 1989 cuando un petrolero de la Exxon Valdez chocó con fuerza contra un iceberg, eso fue fantástico para el crecimiento económico porque el incidente originó una variedad de actividades económicas que pasaron por el mercado: pagos de seguros, compra de un nuevo petrolero, procesos jurídicos civiles y penales, la operación de limpieza, compensaciones (a la gente, al turismo), derechos cinematográficos, televisivos y literarios, y un crecimiento de la subscripciones/donaciones a empresas “verdes”. La pérdida para el país, para el mundo natural y para las personas nunca se tiene en cuenta en la contabilidad del ingreso nacional. Ninguna empresa privada utilizaría un sistema contable como este para determinar si es exitosa o no.

3. En el estudio de la economía se incluye una supuesta preocupación por el bienestar de la comunidad.

La palabra “economía” viene del griego oikonomia que significa “gestión del hogar.”

4. Aunque también se lo utiliza para tomar decisiones estratégicas importantes sobre políticas nacionales que afectan a todas/os, en principio el PIB se creó para justificar los gastos de guerra.

En la Segunda Guerra Mundial el economista Richard Stone desarrolló un sistema para recoger y analizar información sobre las cuentas nacionales británicas en un momento en que el gobierno necesitaba justificar los gastos en armamentos como parte del esfuerzo para la guerra. La creación de la ONU, así como el trabajo que hicieron los poderes coloniales para determinar qué inversiones conservar en sus ex-colonias, dieron lugar a que este sistema se fuera usando cada vez más internacionalmente.

5. En períodos de paz, el PIB de un país desciende, por eso como actividad la guerra reporta un beneficio económico.

La guerra lleva a un incremento del gasto público que a su vez hace aumentar el PIB, para el que no cuentan las pérdidas que sufre el país. Por ejemplo: la producción y venta de nylon contribuye menos al crecimiento que el uso del mismo material para producir paracaídas durante la guerra. El gobierno comprará los paracaídas a un costo mayor del que pagaría el sector privado por el nylon. Este mayor gasto público contribuirá a un mayor crecimiento. Quienes fabrican los paracaídas tendrán salarios más altos y el volumen de ventas será mayor porque estará basado en la demanda estatal en tiempos de guerra y no en la demanda privada.

6. El límite de producción es un conjunto de reglas elaboradas (y solo revisadas en forma moderada) a través de las Naciones Unidas donde se mencionan las actividades que cuentan como aportes al PIB.

  • Cuando Richard Stone escribió las reglas para las cuentas nacionales, también elaboró un marco de referencia para definir qué actividades se iban a registrar en la contabilidad; eso se conoce como el “límite de producción”.
  • Son las reglas que determinan qué cuenta para medir el PIB y por ende el crecimiento.

7. Como al trabajo no remunerado, que tradicionalmente realizan las mujeres, no se le asigna un valor monetario, tampoco cuenta en el sistema económico y se lo considera improductivo.

  • Un conjunto alternativo de datos podría incluir al tiempo: el tiempo es lo más importante que tenemos para intercambiar. Encuestas sobre empleo del tiempo en Pakistán inmediatamente muestran discrepancias en el estilo de vida de las mujeres y el de los hombres. En un día típico, los hombres realizan cinco actividades diferentes mientras que las mujeres hacen más de una docena. La jornada laboral de las mujeres tiende a ser más prolongada que la de los hombres. En términos de aplicaciones prácticas, la actividad que les insumía más tiempo en el día era la cocina y la preparación de alimentos – unas cinco horas – debido a la ineficiencia de sus cocinas. Esto indica que para incrementar la productividad de las aldeas encuestadas, el mejor cambio tecnológico consiste en reducir ese tiempo gracias a cocinas más eficientes.
  • Cuando Marilyn Warning midió las jornadas laborales de las mujeres jóvenes en las comunidades que visitó en el mundo entero, encontró que muchas de ellas trabajaban 18 horas por día. Pero económicamente esto no se calcula de manera tal que se demuestren sus aportes a la comunidad; a esas horas se las considera improductivas y no cuentan.

8. Tampoco cuentan los beneficios de nuestro mundo natural – el valor del agua que bebemos, del aire que respiramos y de los alimentos que se cultivan para la subsistencia (y que consumen quienes los producen; cuando se los vende en el mercado sí cuentan)

Desde una perspectiva económica, el medio ambiente sólo cuenta cuando lo introducimos en el mercado (cuando lo explotamos en las minas, lo derrumbamos, o lo deterioramos de alguna otra manera para consumirlo en el mercado). La ONU intentó darle mayor visibilidad al medio ambiente mercantilizándolo, mediante un marco de referencia para una contabilidad ambiental satélite del PIB que calcula el valor de cosas como la superficie cubierta por bosques, el crecimiento indígena, la pureza del aire, etc. Esto ofrece una referencia para el análisis costo-beneficio trabajando con las cifras del mercado y reduciendo al mundo natural a su mínimo denominador común en el mercado. Por suerte, no lograron estimar el valor del agua.

9. El PIB se basa en una solución ‘de talla única’ y el cuadro que traza del bienestar de un país no refleja las realidades que viven las personas y el planeta.

Todas las personas, incluyendo a las feministas, necesitan tomar conciencia de las consecuencias que tienen las generalizaciones y las medidas universales, y de cómo afectan los análisis y los discursos. Por ejemplo: algunas feministas han utilizado el término “cuidado” para describir todo el trabajo no remunerado que hacen las mujeres. Para que tenga mayor impacto, nuestro discurso tiene que dar cuenta de que en realidad las mujeres hacen mucho más que eso.

10. Las condiciones de vida en una determinada comunidad/ciudad grande o pequeña/región/estado/nación y su mejoramiento relativo (así como las oportunidades para que esto ocurra) se pueden medir en forma realista utilizando un enfoque de derechos humanos, individualizado en base a las prioridades de cada área geopolítica.

Para avanzar los derechos de las mujeres desde un enfoque basado en los derechos que pueda utilizarse estratégicamente para formular políticas, no necesitamos crear un sistema que permita comparaciones a nivel internacional. La información y la forma de recogerla deberían ser herramientas utilizadas para evaluar las prioridades únicas de cada área geopolítica, y el sistema de medición a utilizar debería ser resultado del área que se priorice para su crecimiento.

 

 

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